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martes, 19 de noviembre de 2013

El arte en relación al día de la Soberanía Nacional.

La Primer Mujer Argentina y la Batalla de Obligado en el billete de veinte pesos argentinos.

                                                                                                                      


El billete de 20 pesos argentinos que se encuentra en circulación en la actualidad, desde  1992, y modificado su diseño en el 2000  contiene en el anverso la replica de la primera mujer en un billete argentina. Se trata del retrato de Manuelita Rosas, pintado por Prilidiano Pueyrredon, uno de nuestros primeros pintores nacionales. Por primera vez en un billete argentino aparece la imagen del Gral. Brigadier Juan Manuel de Rosas. Obviamente, como no podía ser de otro modo, el billete es de color  rojo, tinte que él prefería.
Dicha obra puede ser visitada de modo libre  y gratuita en el Museo Nacional de Bellas Artes de Bs, As, de martes a domingo desde las 12 horas.
En el reverso se encuentra tanto en la primera versión, como en la segunda una imagen que recuerda la Batalla de  la Vuelta de Obligado, que tuvo como escenario el Río Paraná, muy cerca de San Pedro, a orillas de la estancia de la familia Obligado, una batalla que agudizó las estrategias del Gral. Mansilla para poder enfrentarse  y frenar el avance de la flota inglesa, la más poderosa del momento, sin contar con armada propia.. País con el que nos encontrabamos dependientes económicamente por el Empréstito Baring Brother, por ser quien nos fletaba la exportación de carne salada y otras materias primas  y alimentos para la Europa industrializaba,  constituyendo en la práctica una relación de colonización económica que arrastramos desde las invasiones inglesas hasta me daría permiso para mencionar el mal negocio de la nacionalización de los ferrocarriles en la década de 1940.



En el reverso del billete se presenta la imagen de "La Vuelta de Obligado", anecdótica  batalla encabezada por el  Gral. Lucio Norberto Mansilla, cuñado de Rosas, el 20 de Noviembre de 1845, en ella  logra hacer retroceder a la flota británica que pretendía la libre navegación en nuestros ríos interiores, en el contexto de la  operación de bloqueo. (Clikea sobre lo subrayado para ver video informativo sobre la batalla)

En el marco de la Guerra Grande, una flota anglo-francesa – integrada por 22 barcos de guerra y 92 buques mercantes – fue interceptada por tropas argentinas, al mando del general Lucio Norberto Mansilla. Los europeos disponían de 418 cañones y 880 soldados, contra seis barcos mercantes y 60 cañones de escaso calibre que les opuso Rosas.
Once buques de combate de la escuadra anglo-francesa navegaban por el río Paraná desde los primeros días de noviembre; estos navíos poseían la tecnología más avanzada en maquinaria militar de la época, impulsados tanto a vela como con motores a vapor. Una parte de ellos estaban parcialmente blindados, y todos dotados de grandes piezas de artillería forjadas en hierro, y de rápida recarga, granadas de acción retardada, Shrapnels (las primeras bombas-proyectiles de fragmentación antipersonales) y cohetes Congreve.

La principal fortificación argentina se encontraba en la Vuelta de Obligado, donde el río Paraná se angosta a  700 m de ancho, y un recodo pronunciado dificultaba la navegación a vela.

El general Mansilla hizo tender tres gruesas cadenas de costa a costa, sobre 24 lanchones. La operación estuvo a cargo, principalmente, de un italiano inmigrado a la Argentina, de apellido Aliverti.
En la ribera derecha del río montó 4 baterías artilladas con 30 cañones, muchos de ellos de bronce, con calibres de 8, 10 y 12, siendo el mayor de 20, los que eran servidos por una dotación de 160 artilleros.
La primera, denominada Restaurador Rosas, estaba al mando de Álvaro José de Alzogaray; la segunda, General Brown, al mando del teniente de marina Eduardo Brown, hijo del almirante; la tercera era la General Mansilla, comandada por el teniente de artillería Felipe Palacios; y la cuarta, de reserva y aguas arriba de las cadenas, se denominó Manuelita y estuvo al mando del teniente coronel Juan Bautista Thorne.
Además, en las trincheras había 2000 hombres, la mayor parte gauchos asignados a la caballería, al mando del coronel Ramón Rodríguez, jefe de uno de nuestras más antiguas milicianas en nuestra historia, conformado por criollos o patricios (nacidos en la Patria) Regimiento de Patricios., con surgimiento en las Invaciones Inglesas.  En el río estaba estacionado un bergantín, el Republicano, que ―al mando de Tomás Craig (irlandés nacionalizado argentino)― tenía como misión cuidar las cadenas que cruzaban el río. Este buque fue volado por su tripulación durante el combate, cuando su captura por el enemigo era inminente. El Republicano estaba acompañado por los cañoneros Restaurador y Lagos, que consiguieron escapar indemnes hacia el Paso de El Tonelero tras la batalla
Dicen que iniciado el cañoneo patriota al chocar los barcos británicos con las cadenas que se habían cruzado de orilla a orilla del Río Paraná se produce el desembarco de los ingleses y así se inició el combate.  En la lucha cuerpo a cuerpo participaron, además de los soldados, vecinos de Ramallo y San Pedro, incluidas mujeres, como en todos aquellos momentos cruciales de nuestra historia donde nos faltaban varones para luchar, abandonando el rol social de esposas y madres para empuñar armas en defensa de la patria.. 
                                                                                                                                                                                                     
Este episodio poco recordado por los historiadores argentinos, fue revalorizado a partir del año del Bicentenario de la Revolución de Mayo, 2010, cuando por ley se declaró feriado a la fecha del 20 de noviembre, que desde 1974 conmemora el Día de la Soberanía Nacional. Entendiendo que la soberanía reune el derecho de una nación sobre su territorio, mar, ríos interiores y ahora también su cielo. Aunque también usamos el término saberanía cultural, o alimentaria, etc etc

   En las tierras que pertenecieran en ese tiempo a Antonio Obligado, se estableció en un primer momento un monumento recordatorio, se trataba de  una escultura abstracta del pintor y escultor  argentino Rogelio Polesello  que se emplaza en la actual  Reserva Natural en la Vuelta de Obligado, que administra el municipio de San Pedro,  Pcia. de Bs.As.                                                   
                                                             
En el 2012 se inauguró uno más presuntuoso, que se conoció  por la transmisión televisiva del  discurso presidencial. Agrega la efigie de Rosas y las cadenas que bloqueron el camino por las naves británicas obligándoles a dar la vuelta. por lo que se terminará bautizando con el nombre de este caudillo al grupo escultórico.

Cabe recordar que el Gral Don José de San Martín, en ese momento autoexiliado en Francia le enviara al Brigadier su espada en reconocimiento al triunfo de nuestras podres milicias federales y escasas embarcaciones frente a una de las potencias marítimas del s. XIX para frenar sus ansias de sometimiento en Sudamérica.
  
                                                             

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